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Nada que un lápiz no pueda ordenar.

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15 abril, 2023

He tenido días más movidos de lo normal.

El ruido externo ha buscado ser el protagonista de mi bendita cotidianidad.

Ha pretendido dirigir mi orquesta a su manera. Su intensidad apostaba a silenciar la voz que hoy considero no solo la más importante, sino la rectora de mi sentir y de mi actuar: la interior.

Aunque no siempre es grata, cuando la escucho con humildad me llena de la orientación que requiero en el instante. Detrás de sus mensajes siempre está lo real, que casi siempre es contrario al ruido que aspira callarla.

¡Ante tanta confusión un lápiz suele ser una solución!

Claro está, que por sí solo no cambiará las cosas, pero es el instrumento que facilita el orden para mirar afuera -en el papel- desde otra perspectiva, la ruta dibujada en tu interior.

· Trazar los objetivos.

· Apuntar tus pendientes.

· Poner en letras tus pensamientos y emociones, lleva consigo un hilo que te presenta quién necesitas ser y qué hacer ante determinadas circunstancias.

Es una especie de maqueta que vas construyendo; pieza a pieza, en este caso, letra a letra, se va proyectando la creación.

Cuando pretendes abordar tantas cosas, escribir te muestra cómo hacerlas, una letra a la vez, una palabra seguida de otra y así como la vida… una cosa a la vez.

Te lleva a definir, a ordenar los puntos y a partir de ellos, accionar.

Cuando siento que el ruido de afuera pretende apagarme, que el afuera me supera, apuesto al poder y a la magia de las pequeñas cosas.

Ellas siempre alumbran mi grandeza.

Pone a la vista mis errores y a su vez, la forma de solucionarlos. 

Nada que un lápiz no pueda ordenar.

Nada que tus manos no puedan descubrir en un movimiento que ni siquiera diriges tú:

Es la sabiduría que habita dentro que se expresa en cada movimiento.

Y como siempre, es en el movimiento en el que se gesta la vida. Lo nuevo y cada milagro.

Confía en el poder de lo pequeño, en la magia de lo simple, de lo primario para mirar lo que en la oscuridad se encuentra, lo que lo externo no quiere que sientas para que no aflore lo que por esencia te pertenece:

Libertad y tranquilidad.

Buen domingo.